Sé que al decir esto os dejo una puerta abierta a que critiquéis mi falta de objetividad en estas líneas, ¡pero sino lo digo REVIENTO! :
“El balonmano actual, está corrupto”
Fieles a su estilo, Dinamarca y España jugaron un partido de los que hacen afición. La intensidad defensiva fue la clave dominante del encuentro, y los ataques se atascaron una y otra vez buscando el juego de pivotes. Los nuestros movían el balón con calma, y con cambios de ritmo y dirección explosivos trataban de buscar a Julen Aguinagalde una y otra vez. Los Daneses potenciaban el daño a nuestros centrales defensivos con permutas, pases largos y desdoblamientos. Intercambio de goles sin ventajas y/o desventajas superiores a dos goles durante el primer tiempo.
La suerte decidió el finalista
Ambos equipos tuvieron lagunas de cara al marco contrario, lo cual hacía presagiar la posibilidad de que alguno de los equipos se distanciase lo suficiente en el electrónico como poara romper el partido. Los entrenadores sin embargo con sus respectivos tiempos muertos re-enganchaban a sus escuadras al partido y aumentaban paulatinamente la emoción en la pista, hasta que llegaron los fatídicos últimos 5 minutos. Tres errores consecutivos parecían apartarnos de la final, pero “Quillo” Sierra sacó varios balones imposibles y con sendos contraataques igualamos la contienda. Pudo ser mayor la sangría, pero la mala suerte se cebó con los nuestros y los rebotes parecían caer siempre en las manos de los daneses. Incluso un blocaje defensivo a menos de 1 minuto del final se introdujo llorando en la portería española. último ataque, y tras varios cruces Alberto Entrerriós decide hacer un cambio de dirección y fija a sus oponentes, abriendo un pase hacia Ugalde (imprecable durante todo el partido) que saltó por un resquicio y vio como su internada era interrumpida brucamente por el exterior danés, que además estaba pisando el área. El árbitro de fondo, a menos de dos metros de distancia obvió la infracción, y decidió negarse a pitar un 7m tan claro que a partir de ahora la EHF lo usará para instruir a sus “lamentables” colegiados.
Ahora sólo queda conformarse con luchar por el bronce, algo que no debe sabernos a poco, pues el equipo Español ha dado la cara, y el Europeo ha sido para quitarse el sombrero a pesar de la derrota ante el equipo de Mikkel Hansen.






